dimecres, 29 de juliol de 2009

BIBLIOTECA


Ciutat de Mallorca - Casc antic

La mayor habitación de mi piso después del salón que en su día dedique a biblioteca se ha quedado pequeña, los libros adquiridos estos años han sobrepasado con creces el espacio disponible en las estanterías. Otros espacios del piso que con el tiempo he ido dedicándolos también al almacenamiento de libros, han sido ocupados en su totalidad por más libros.

Ya no basta con situar los libros en posición horizontal de modo que además de poder leerse cómodamente el titulo de la solapa, deje algún espacio libre en la estantería. El almacenamiento de unos encima de otros, hace que los libros puedan ocupar el espacio superior del estante, cosa que no ocurre, en caso de que los mismos sean almacenados de forma vertical.

De hecho, tanto como si ocupamos las estanterías con libros situados horizontalmente, como si vamos ocupando sigilosamente y sin que se note el almacenamiento de los libros en otros lugares del piso, la falta de espacio hace que aparezca la idea de retirar algunos libros, la jubilación o mejor la prejubilación de los mismos.

Para ello descartadas las posibilidades de vender los mismos a un “llibreria anticuaria o de vell”, o darlos a alguna biblioteca (donde lo más probable es que no los acepten) ya que me seria duro desprenderme totalmente de ellos, solo me queda la posibilidad de retirarlos en algún desván o habitación de casa de mis padres.

Caso de que si finalmente me inclino por esta salida, la siguiente duda que aparecería sería ¿Qué libros retiro?. Es cierto que entre los 2.000 que debo tener en casa algunos de ellos son de temas totalmente alejados de mis intereses actuales, pasados y posiblemente futuros, y podría retirarlos sin remordimientos, pero por suerte, estos son pocos y no representarían un aligeramiento sustancial del espacio en las estanterías. Otros libros que almaceno y podría retirar tratan sobre el marxismo, teorías sobre el imperialismo y sobre el materialismo dialéctico en boga hace unos decenios; si bien hasta hace poco estaban totalmente olvidados, la crisis que estamos sufriendo los han hecho resurgir e iluminar sus apagadas solapas, por muy incomprensibles, pretenciosos y sumamente aburridos que estos fuesen. También están las novelas malas, que de buen seguro no volveré a leer, pero la elección de las mismas en función de su calidad literaria sería difícil, ya que por malas podría elegir entre el 20% o el 80% en función de los criterios que utilizase y del humor del día en que me decidiese hacer la tria.

Total, que he decidido no hacer nada, en continuar como hasta ahora, procurando encontrar espacio donde no lo hay y en seguir con el exhibicionismo en casa de lo que ya empieza a ser arcaico y cada vez más sofisticado ya que el ordenador “a secas” lo sustituye.

Otro problema que me surge tomada esta decisión, es la forma de ordenarlos, si bien de siempre he tenido ideas más o menos conservadoras sobre ello, la lectura del libro La biblioteca de noche de Alberto Manguel abono mi imaginación empujándome hacia el encuentro de una novedosa y distinta forma para su clasificación y situación espacial, cosa que por el momento aún no he llegado a decidirme.

4 comentaris:

hugo solo ha dit...

2 buenas ideas:

vestirse de juventud hitleriana y en una noche de San Juan para que no cante tanto quemamos los libros

si queremos ser politicamente correctos

como pepe carvallo en dias frios vamos alimentando la chimenea

sin asco que despues terminan en los encantes viejos y en el peor de los casos cuando los pilla la lluvia se van convirtiendo en pulpa y terminan en la basura.

Montse ha dit...

Hola, jo no sabria desprendre'm de cap llibre i pel que veig tú en tens uns quants, una situació dificil de resoldre, però bé segur que acabaràs fent el que es correcte. Una abraçada.

garmir ha dit...

Hola Civisliberum:
Excelent article.

panterablanca ha dit...

Mi hermano al que le gusta mucho leer, pero no tiene sitio para tantos libros en su piso, ha optado por regalárselos a la gente que sabe que los apreciará.
Besos felinos.