Carcassonne - El canal
Un año más, habiendo traspasado las fechas de reuniones familiares sin acontecimientos destacables y en espera de traspasar el año para dar por medio concluidas las fiestas, ya que la festividad de reyes, llamada también epifanía del señor (denominación con significado desconocido pero no por ello palabra desconocida) donde los Reyes llamados magos entregaron a Jesús el oro, el incienso y la mirra (en este caso también elemento desconocido pero también palabra conocida), es cada vez menos celebrada.
Un año más de cumplir con los preceptos de reunión familiar, en los que desde hace varios años la voluntad personal deja paso a los impuestos valores más o menos soportables de reconocimiento familiar, pero sin ningún tipo de exaltación o de acritud hacia los mismos. El aumento de edad de los pequeños de mi familia hace que ni siquiera “el caga tió” que representaba mis recuerdos navideños tenga ya lugar, el mismo ha desaparecido por un frío intercambio de regalos sin ninguna trascendencia ni futura ni pasada.
Para alguien acostumbrado a vivir solo, estas fechas se convierten en un accidente orográfico que hay que superar. La presión del entorno hace que los que consideramos que la vida es exclusivamente un desarrollo individual y la misma se realiza en un entorno socializado, pero únicamente como lugar de encuentro entre los individuos, no como lugar uniones entre ellos, nos sitúa escandalosamente al margen de la fiebre común de estas fechas. En mi caso lo soporto bien, pero deseo que todo vuelva una vez más a la normalidad, como siempre el paso de estos días es más sencillo y afable que el inicialmente esperado, pero con deseos de que el afán de alegría o tristeza venga dado por las circunstancias personales de cada momento y no por imposición histórica.
Nada resaltable hasta la fecha, nevada moderada, inicio de la lectura de”Londres”, de Henry James, autor de Nueva York que a finales del siglo XIX se traslado a Londres y nos dejo unos fantásticos escritos sobre la entonces capital del mundo. La lectura del mismo y las descripciones de la vida en la ciudad evidencia el espíritu y la vida no difiera excesivamente del Londres actual.
También en estos día ha muerto Huntington, intelectual norteamericano cuyas ideas han sido apropiadas por los neocon norteamericanos y del resto del mundo muy a pesar del autor, que como siempre dijo se consideraba muy alejado de esta ideología hoy día tan en decadencia.
Los días han pasado rápido y tras la comida del domingo volví a Barcelona después de tres días sumamente familiares. Acabar de pasar las fiestas y otro año más para añadir a la lista de navidades.